Una puerta hecha según las indicaciones del cliente.
En este caso el cliente venía con unas fotos y una idea bastante clara de lo que quería:
Que iluminara bien la entrada.
Una bonita reja de forja.
Un cristal blindado.
Y lacada en blanco.
La reja se la encargué a un artesano de aquí de mi pueblo, todo un maestro en la fragua.
Algunas fotos de cómo está hecha.
En realidad son dos puertas (dos mitades) unidas.
Cada una de estas hojas lleva atornillada un chapa de hierro.
En total el grosor de la puerta es de 6,5 cm.