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jueves, 28 de febrero de 2013

Arca cubierta de hierro


El arca, al igual que la silla y la mesa, es uno de los primeros muebles que hemos estado utilizando desde la antigüedad.
Las primeras arcas, cofres y baúles seguramente fueron cajas más o menos sencillas, con algún  tipo de cierre. Después, como es de suponer, se fue perfeccionando su construcción y cambiando su diseño según las épocas.

A mí es el mueble que mas me gusta, seguramente por lo práctico que es y por el diseño tan básico que tiene. Por mucho que se decore y por muy ornamentado que esté, no deja de ser una caja con una tapa.
Este tipo de mueble reúne casi todas las funciones de los demás: sirven para sentarse; se han utilizado como mesa y como cama; para guardar libros, vajillas, cristalerías y cuberterías; y por supuesto para guardar ropa. Y todo esto sin mencionar los muy diferentes usos que se le ha dado en el cine por magos, asesinos y aventureros.
Hasta Noé utilizó el arca para sus propósitos ecologistas, que por cierto, ya podía haber dejado afuera de su arca a los abejorros y avispas.

Sobre el arca hay un artículo muy interesante de Elena Achón Bruñel en la revista Antiqvaria: http://www.antiqvaria.com/group/1/index.asp?table=obras&ID=54438

Arcas y baúles he hecho de diferentes modelos y diseños. El que presento a continuación lo empecé hace un par de años y ahora me dispongo a terminarlo.
Le falta las dos asas de los lados, sustituir todos los tornillos por clavos, ponerle las cerraduras, ponerle los pernos a las bisagras, forrarlo por dentro (todavía no tengo claro si forrarlo de cuero, tela, madera, etc.)

Estas son algunas imágenes de esta primera parte:


Después de varias ideas salió el diseño que me gustaba.



Tiene 155 cm. de largo, 113 cm. de alto y 68 cm. de ancho.



Para la construcción del armazón he utilizado madera de pino y de castaño. Las escamas están hechas con chapa de hierro de 2 mm. de grosor, están hechas en frío mediante repujado. Las correas y bisagras son de hierro y están hechas  en la fragua, yunque y martillo. No tiene ninguna pieza soldada ni cortada a máquina. Solamente he utilizado un taladro para hacer los agujeros para los clavos.
Las cadenas están hechas en frío.



















A la parte de atrás decidí no ponerle escamas, le puse tiras del mismo metal y también de 2 mm. de grosor. Están cortadas sin soporte ni reglas para conseguir un corte irregular. He intentado que la parte trasera se asemejase al vientre de los reptiles.





















Las dos cerraduras que lleva el arca las ha hecho mi amigo José Martínez, un artesano del metal de aquí de Villalba del Alcor. Como se puede ver están hechas artesanalmente.
(Estas dos fotos son de la misma cerradura).






















El arca con los clavos puestos en las correas







Fin de la primera parte de este trabajo.
Espero publicar pronto una nueva entrada con el trabajo ya terminado.


miércoles, 5 de diciembre de 2012

Hierro y fuego



Utilizo la fragua y el yunque cuando tengo que hacer algún trabajo de forja sencillo, que no necesite mucho conocimiento y experiencia en el tema.
He podido comprobar que eso de forjar el hierro, cuando uno está mirando al maestro parece sencillo, pero cuando te ves entre la fragua y el yunque,  con una pieza de hierro casi enterrada en ascuas brillantes, aunque solo sea para sacarle punta, la situación es diferente. Tienes parte del trabajo hecho enterrado en fuego y tienes casi que adivinar cuando alcanzará la temperatura apropiada para trabajar la pieza en el yunque, pero en cuestión de segundos se puede fundir el metal y estropear todo el trabajo.
El maestro habla del cono de la fragua, de combustión más o menos ácida, de calentar el metal en diferentes puntos del cono según lo que se quiera hacer con éste, de conseguir que el núcleo y el exterior de la pieza a trabajar tengan la misma temperatura, de conjugar tiempo y temperatura para conseguir diferentes tipos de temple. 
Es impresionante la dedicación y el tiempo que se necesita para trabajar con destreza y conocimiento en ese oficio.


Hice esta incursión en el oficio de forjador para intentar comprender y poder apreciar algunos de los muchos trabajos de forja que hay en España y Francia, sobre todo los hechos en el románico, periodo en el que el trabajo de rejería y cerrajería realmente se hacían de forma artesanal. Es impresionante la maestría que se alcanzó en este oficio. Hay un libro muy interesante sobre este tema, es "Nacido del Fuego" de Lourdes Diego Barrado.

Algunos ejemplos de forja del románico:


















Fotos y vídeo encontrados en Internet.



A continuación he puesto algunas fotos de varios trabajos que he hecho.
Tengo que decir que aunque sean trabajos muy básicos dentro de este oficio casi mágico de la forja y herrería, nada de esto hubiese podido hacer sin las explicaciones, los consejos y la ayuda de mi amigo José Martínez, un gran conocedor del oficio de forjador.


















El fuego que funde el hierro en la fragua no es el fuego que marca el ritmo en el yunque, aprender esa ancestral cantinela es tremendamente difícil.